Catalina Ortiz

¿Desempleo o Desánimo?

Catalina Ortiz

Enero 27 de 2023

Empresarios de varios sectores se quejan de la dificultad de llenar plazas de trabajo. Un importante empresario del sector de confecciones cuenta cómo a pesar de capacitar mujeres para que se vinculen como operarias, no logra llenar sus vacantes.

En construcción, servicios, seguridad y vigilancia, y en algunos almacenes de grandes superficies se oye la misma preocupación. Tal es el grado de dificultad para llenar vacantes que El Éxito y Corona, ambos grandes contribuyentes y empleadores, tienen comerciales en televisión para atraer interesados. El Éxito hace un llamado para cubrir 1000 plazas y Corona 700.

Otra empresa de origen vallecaucano dedicada a conseguir impulsadoras y otras soluciones de mercadeo para los supermercados tiene el mismo problema. El fenómeno parece más pronunciado en el suroccidente del país y la gran mayoría de los trabajos para los que no se encuentra gente son de un salario mínimo.

Datos agregados sobre la oferta laboral o el tiempo promedio para llenar vacantes son difíciles de encontrar. Sin embargo, vale la pena preguntarse qué explica esta situación.

Con un crecimiento de 9,4% del PIB no es raro que tengamos nuevos puestos de trabajo. Pero con un desempleo que ronda los 10 puntos porcentuales ¿cómo refinar los datos y el problema para entender el fenómeno? ¿Será que cada vez hay menos personas dispuestas a movilizarse por un salario mínimo? Hoy el 58,8% de los colombianos viven con un salario o menos, así que no pareciera lógico que no se ocupen las plazas. Se pueden aventurar algunas hipótesis. Es importante entender si más que clásicas fallas de mercado, debemos repensar nuestros paradigmas sobre el empleo.

Hay por lo menos 4 causas que vale la pena explorar como posibles responsables de este comportamiento del empleo. Probablemente ninguna actúa de manera aislada, pero entre los subsidios, las remesas, la economía ilegal e informal y las nuevas industrias, pueden estar las causas. En cuanto a los subsidios, producto de la pandemia, alrededor de 4 millones de hogares empezaron a recibir $200.000 mensuales.

En el 2022 Compromiso Valle, un ambicioso programa de apoyo a los jóvenes de la región, en unión con el Departamento Nacional de Prosperidad Social, le pagó a alrededor de 7000 jóvenes un apoyo de $500.000 mensuales. ¿Puede ser que estos ingresos desincentivan a algunos a trabajar por el mínimo?

La economía informal e incluso la ilegal también puede influir. Manejar un mototaxi, hacer ventas ambulantes, o hasta trabajar con narcotráfico, puede sacar del mercado del salario mínimo a muchos.

Rara vez se discute el impacto de las remesas como desincentivo para trabajar. En Colombia 25% de los hogares reciben remesa. La remesa nacional promedio es de 200 dólares según el Banco de la República. Es decir que al cambio de hoy, una cuarta parte de los hogares reciben un millón de pesos del exterior.

Y por último hay nuevas actividades económicas remotas y virtuales crecientes que no aparecen en los radares. Un ejemplo es el de las “webcam”, empresas que exhiben modelos en plataformas de pornografía que cobran en dólares por segundo. Según uno de los líderes de la Federación ASOCEA, sólo su empresa vende mensualmente entre 4 y 7 millones de USD, tiene sedes en varias ciudades de Colombia y el exterior y genera ingresos a más de 2000 modelos.

Cada vez hay más modelos webcam que reciben un básico de entre 2 y 4 millones de pesos mensuales, hay casos de modelos que trabajan desde sus casas con ingresos superiores a 20 millones y franquicias que facturan millonarias sumas.

Lo cierto es que los empresarios se rascan la cabeza tratando de entender por qué ni con comerciales en buen horario logran llenar vacantes. Es hora de mirar el tema con más detenimiento, sin tabúes y entender las implicaciones sobre nuestra sociedad.