Representante Catalina Ortiz

Ferias, fiestas y reactivación

Catalina Ortiz

Diciembre 16, 2021

Nuestro tradicional Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez regresó esta semana después de dos años sin que se pudiera realizar de manera presencial. Dejo de lado la crítica al gobierno municipal, para celebrar este hecho tan importante para los caleños.  El festival termina el sábado 18 de diciembre y prácticamente empata con la Feria de Cali que inicia el próximo fin de semana. Esto, sumado a los Juegos Panamericanos Junior, que terminaron en los primeros días de diciembre, y siempre y cuando nos rindan cuentas a los ciudadanos sobre la platica de los caleños, es una buena noticia para la alegría y la reactivación de Cali.

El 2020 fue un año muy difícil para las ferias y festivales a nivel mundial y Colombia no fue la excepción. Eventos como la Feria de Cali y el Petronio Álvarez no pudieron realizarse de manera presencial y se llevaron a cabo exclusivamente de manera virtual, con una calidad deficiente y tremendas dudas sobre la transparencia y buen uso de los millonarios recursos invertidos. Además que la inversión no tuvo los rendimientos que la ciudad necesitaba para cumplir la tan necesaria reactivación económica.

Según cifras del gobierno local, en el 2019, antes de la pandemia, la Feria de Cali y el Festival Petronio Álvarez mostraban aportes muy positivos a la ciudad. Por un lado, la Feria aportó alrededor de 428.000 millones de pesos a la ciudad, produjo un aproximado de 14.000 empleos y atrajo más de 1 millón de asistentes. Adicionalmente, el Petronio Álvarez le produjo a Cali un total de 50.000 millones de pesos, 1.600 empleos y atrajo cerca de 20.000 asistentes.

No hay duda de que Colombia es un país de ferias y fiestas, al año se celebran más de 4.000 en todo nuestro territorio. Tan solo entre diciembre y enero se llevan a cabo la Feria de Cali, el Carnaval de Negros y Blancos y la Feria de Manizales que juntos movieron alrededor de $869.000 millones en 2019.

Podría decirse que las ferias y carnavales son un “outlier” en la economía de Colombia, una actividad extraordinaria en las regiones respecto a los demás períodos del año. Por ejemplo, en el 2019, y según cifras de los gobiernos locales, el Carnaval de Barranquilla movió alrededor de $384.000 millones. Así mismo, el Carnaval de Negros y Blancos movió más de $57.000 millones -0,7 del PIB del departamento-.

El impacto económico de las fiestas es un efecto cascada: lo que se asigna en el presupuesto,  el gasto directo, los gastos de los asistentes locales y turistas y todo lo que se deriva de estos. Durante el pico de la pandemia y ante las restricciones, todas estas fuentes  de ingresos para la ciudad se vieron severamente afectadas.

Por eso, juntar al final del año eventos como la Feria de Cali y el Petronio Álvarez representa una gran oportunidad de reactivación económica para la ciudad. Se podrán retomar dos eventos que venían por buen camino y aportan  a la economía local. Los caleños esperamos que su reanudación le aporte a la ciudad un alivio para la estancada economía y nos permitan gozar  actividades tan identitarias y necesarias para una ciudad que la caracteriza la alegría.

Aparte de las ganancias que le dejan estos eventos al municipio es importante ver cómo estos eventos aportan a los negocios más afectados por la pandemia. En este caso, el sector hotelero, gastronómico y los establecimientos nocturnos son quienes han esperado con más ansias estos espacios.

El sector hotelero espera mantener una ocupación superior al 80%, luego de los Juegos Panamericanos Junior. La Secretaria de Turismo indicó que espera cerrar el año con 70.000 visitantes internacionales más y casi 100.150 nacionales. Por su parte, la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres) espera que el sector gastronómico reactive 14.000 puestos de trabajo en la ciudad en el marco de los festivales de fin de año. Así mismo, Asobares proyecta que el sector de establecimientos nocturnos podría generar 15.000 puestos de trabajo para esta temporada.

Y es que el consumo de los turistas tiene una valoración con muchas externalidades positivas, distinta a los consumos de los locales -que también es importante-. Los visitantes traen dinero de otros territorios y aumentan la producción en servicios de alojamiento, hotelería, restaurantes, entre muchos otros.

No hay duda de que los eventos culturales son fundamentales para la economía caleña, hacen parte de nuestra identidad y dinamizan el mercado local. En efecto, Cali es la ciudad con mayor cantidad de industrias culturales del país,  no en vano fue elegida como  Destino Cultural Líder 2021 en América del Sur, entre 14 destinos en los World Travel Awards.

Es una realidad que las ferias y festivales son uno de los motores de la economía en las regiones, es una buena iniciativa que en Cali podamos tener nuevamente de manera presencial el Petronio Álvarez y la Feria de Cali, especialmente en esta Navidad donde muchos esperan compensar la balanza después de un año desafiante. Estaremos muy atentos para velar por la transparencia en los contratos, la relación costo beneficio y garantizar que primen los intereses de los caleños.